Diario de un carnívoro humano (la llegada del veganismo)
El paso número cero para iniciarse al veganismo es tan lejano como...
El carnívoro humano es una persona normal, nunca se ha percatado mucho de la injusticia de su día a día. Vagamente alguna vez apareció dentro de sí mismo aquella pena por los animales que veía de bebes y que le parecían tiernos, los mismos que luego irían al matadero.
El paso cero es aquel que motivará el veganismo, pero no lo sabrá hasta mucho después. Todo empieza con una compasión ciertamente intensa y constante, al ver una mascota común y silvestre siendo maltratada por otro poderoso animal... si el abusivo pertenece a una especie salvaje, el carnívoro humano tratará de entender que así es la naturaleza y el orden de la misma. Pero si el abusivo es de su misma especie, es decir, un humano; reclamará dentro de sí... se indignará.
Esto último no es nada sorprendente si sucede al defender a una criatura doméstica. Pues esta es la criatura más cercana, corriente, común y silvestre que tiene el carnívoro humano en su entorno. Sin embargo no deja de ser importante; ya que sin este mínimo de indignación no habrá esperanza para la conversión del carnívoro.
Lo sorprendente vendrá cuando el carnívoro empiece a sentir la misma compasión por las demás especies.
Día 0: veo un cachorro cualquiera por las calles del mercado, desde niña hago lo mismo, lo miro a los ojos y le doy una caricia si él acepta claro está. Afortunadamente mi comunicación con ellos siempre fue buena. Veo toda su presencia y trato de imaginar si lo están cuidando bien. Mientras tanto mi madre hace magia para que la plata alcance y poder comprar un kilo de pollo. Los pollos están abiertos y destripados, colgados de un gancho desde el pescuezo.
Nadie ve nada raro aún.
24 febrero 2013
22 febrero 2013
Saito ¿eres feliz?
A Saito le gusta salir al parque a la medianoche, sale más o menos 4 veces al día. Pero cuando todo el mundo andaba fuera de casa ocupado, no gozaba de este privilegio.
Es que a veces no puedo dormir tranquila pensando en si él es o no feliz, no todas las veces lo acompaño en su recorrido al parque, me recibe con mimos y saltos y algunas veces lo ignoré sin darme cuenta, anda aburrido de comer las mismas galletas a sus 4 años,cuando estoy muy libre le doy sus galletitas en la boca, eso le encanta, pero no lo hago muy seguido; lo mandamos a bañar 1 vez al mes, también una vez al mes le aplico el antipulgas y es lo que más odia Saito... luego de cada cena sube las patitas delanteras a la cama para apechugarse con nosotros, pero no dura mucho antes de que lo saquemos de ahí.
Entonces me pregunto si él es feliz, ¿acaso algunas vez pidió ser dependiente del ser humano? No creo. Siento en mis remotas y antiguas vidas que soy culpable, porque fue mi especie la que condenó a estas criaturas a vivir bajo nuestra sombra, a depender de nuestro buen humor, de nuestra bondad, de nuestra salud mental... de alguna manera los condenamos a ser ángeles en 4 patitas a nuestro servicio, ángeles que no hablan pero que bien expresan el amor; ángeles de verdad, esencia pura, que nos quieren pase lo que pase, que sólo saben entregar amor.
Saito muerde el peluchito que le regalé cada vez que vuelve del parque, ya gastó varios... mi madre dice que lo quiere mucho y que es una excelente compañía. Digo yo: qué más puede hacer metido en esta casa siempre, si él no quisiera ser un lindo y tierno acompañante ¿a dónde podría ir?. Sin embargo él se siente feliz; con que hagamos caso a su saludo con el mismo cariño que él me da, parece que siente que su esfuerzo vale la pena; pero me engaño a mí misma, si no le hiciera caso al show que me hace cuando vuelvo a casa, él seguiría ahí disponible, a merced de que aparezca mi buen ánimo de hacerle un cariñito...
¿Qué más podría hacer? cada día imagino y veo cuántos ángeles como Saito deben esperar un milagro para que su humano por lo menos demuestre el mínimo de responsabilidad, y siento que muero. ¿Cuántos lloran por dentro con mucha pena, pero son incapaces de engendrar maldad. ¿Cuántos en el mundo reciben lo que no se merecen?
Cada vez que puedo lo abrazo y le pido perdón, y él me pide que lo lleve al parque.
12 septiembre 2012
Mi dios
Mis uñas verde agua
ya estaban gastadas
ahora tienen un tono que no llegaba a reconocer
en el amanecer la humedad crece y siembra en mis piernas la piel de gallina
Yo respiré de a poquitos
nadie quiere agua en sus pulmones
y el oxígeno vaporoso no se dio cuenta
todo está en la mente, todo está en la mente de cada uno
He dejado atrás muchos prejuicios, como cuando dejas zapatos muy viejos
aquellos que a nadie les sirve
pero sigo creyendo que todo está en la mente
Mi dios es ese poder dentro de cada uno,
sólo yo sé todo de él
mi dios no puede ser el tuyo ni el de otro.
cada uno tiene el suyo y no necesita robar el de al lado.
Además mi dios tendrá el nombre q yo quiera,
motivará lo q yo elija y tendrá la fuerza q yo le ponga... Y jamás al revés.
un subjetivismo me libró de otros miles, es mi prueba de q no podemos quedarnos con todos
si acaso queremos sobrevivir... simplemente hay q elegir el adecuado
Entonces pude renovar mis colores
cuando algo me hizo tropezar y también cuando me sentí enferma
después de todo quién puede intentar medir el poder de una idea cuando esta es propia.
todo está en la mente
ya estaban gastadas
ahora tienen un tono que no llegaba a reconocer
en el amanecer la humedad crece y siembra en mis piernas la piel de gallina
Yo respiré de a poquitos
nadie quiere agua en sus pulmones
y el oxígeno vaporoso no se dio cuenta
todo está en la mente, todo está en la mente de cada uno
He dejado atrás muchos prejuicios, como cuando dejas zapatos muy viejos
aquellos que a nadie les sirve
pero sigo creyendo que todo está en la mente
Mi dios es ese poder dentro de cada uno,
sólo yo sé todo de él
mi dios no puede ser el tuyo ni el de otro.
cada uno tiene el suyo y no necesita robar el de al lado.
Además mi dios tendrá el nombre q yo quiera,
motivará lo q yo elija y tendrá la fuerza q yo le ponga... Y jamás al revés.
un subjetivismo me libró de otros miles, es mi prueba de q no podemos quedarnos con todos
si acaso queremos sobrevivir... simplemente hay q elegir el adecuado
Entonces pude renovar mis colores
cuando algo me hizo tropezar y también cuando me sentí enferma
después de todo quién puede intentar medir el poder de una idea cuando esta es propia.
todo está en la mente
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